Olletas de cuchara y carnívoros desatados

Sabido es que en Foodtopia tenemos una pasión especial por los platos de cuchara anclados en la memoria del gusto de nosotros, los mediterráneos. Esa pasión/obsesión viene dada por la firme convicción de que es como habría que comer a diario. La gente de estas tierras, nuestros ancestros no tan lejanos, comían ensaladas, potajes de legumbres y verduras y fruta; carne, carne, lo que se dice carne, era cosa de domingos, fiestas de guardar, fiestorros y celebraciones.

Eso se pierde a marchas forzadas y ya somos carnívoros a diario y a mansalva, desoyendo los quejidos del planeta, los chirridos de nuestro aparato digestivo y los lamentos de nuestro bolsillo. Nos van a crecer los colmillos cual vampiros de película. Pena, penita, pena.

Pero aquí no somos ni vegetarianos puros ni carnívoros desatados: somos Mediterianos convencidos; (Receta: tómese cuarto y mitad de vegetariano tranquilo, añádanse solo dos cucharadas de proteína de origen animal, cierre los ojos mirando al sol de primavera, medite sobre su tierra, su salud, sus hijos y sus ganas de vivir sano y bien y ya puede considerarse todo un Mediteriano con carné).

Para complicar más la cosa, Foodtopía entiende que las legumbres deben ir acompañadas no solo de verduras y muy poca proteína animal sino que deben ser escoltadas por cereales, por aquello de que nuestra comida tenga aminogramas y vitaminogramas impecables que nos lleven a durar mucho y dando guerra. Lo llamamos ir al grano. Es por eso que hemos hecho buenos potajes y olletas conteniendo también trigo, centeno, soja biológica…A fin de cuentas mucho de eso ya está contemplado por nuestra tradición culinaria: olletas de trigo picao, olletas de blat en valenciano. Cosa buena, cosa sana y a qué precio.

Sabido es que manejar los  tubos es cosa sencilla y sin complicaciones (en síntesis: descongelar, a veces ni eso, y calentar a la  manera de cada cual con aportaciones de cosecha propia: más aceite, sal, especias y tropezones varios; a su bola). Pero voy a contarles como lo hacemos  en Foodtopia y en nuestras casas cuando usamos los tubos  de olletas y potajes BASES, cosa que hacemos todos los días:

  • Primero descongelamos los tubos que vayamos a utilizar. Si lo podemos decidir el día antes, estupendo: pasamos del congelador a la nevera y en un día se habrán descongelado. Si nos ha pillado el toro, ponemos los tubos sumergidos en un recipiente con  abundante agua del grifo. (Si se enfría demasiado será bueno hacer algún cambio de agua). En 1 hora tendrá los tubos descongelados. Después, podemos hacer tres cosas:
    • Ponga un cazo al fuego, añada un poco de aceite y sofría los tropezones que se le ocurran; y sea prudente: pocos y en trocitos. A continuación añada un par de vasos de agua y deje reduciendo hasta la mitad ,mientras se descongelan los tubos.
    • Si no va a sofreír nada, añada un vaso de  agua, y vaya abriendo los tubos con la olleta o potaje y viértalos en el cazo, removiendo suavemente a fuego moderado hasta ebullición. También puede añadir pequeños tropezones a su gusto.
    • Si no quiere usar un cazo para calentar, recurra al microondas usando un recipiente adecuado y cubriendo el potaje y el vaso de agua con film de cocina. En unos minutos de microondas tendrá la comida lista.

Avisos varios:

  • En cualquiera de los tres casos descritos, cuando rompa a hervir y tenga el plato listo para servir, rectifique de sal y especias, servir y comer. Ah, por cierto, si en lugar de agua desea añadir caldos, no se corte.
  • Y si compra una olleta o potaje totalmente terminado (también los hacemos para quien no quiera añadir tropezones ni personalizar), pues siga las instrucciones anteriores sin preocuparse de añadidos.
  • Por cierto,  tubos de olletas adecuados se pueden comer en frío, combinando con aceite, vinagre y trocitos de cebolla y demás verduras. Las ensaladas de verano de toda la vida.
  • Se trata de comer bien SUS olletas y potajes de siempre, sin dedicar mucho tiempo a cocinarlos (porque quizá ya no tenga tiempo para hacerlo, porque quizá los años pesan, o porque quizá quiera dedicar su tiempo a otros menesteres).

Para terminar el panorama permítannos que les indiquemos nuestros tropezones y caldos que más utilizamos en casa para dar nuestro toque personal a esas olletas y potajes BASE. De cocinilla a cocinillas:

  • LÍQUIDOS: AGUA, CALDO DE VERDURAS, CALDO DE AVE, CALDO DE PESCADO Y MARISCO, CALDO DE JAMON CURADO…(SI PROVIENEN DE FOODTOPÍA, BASTA CON CORTAR EL TROZO DESEADO SIN DESCONGELAR Y LISTO).
  • VERDURAS: PISTO, ESPINACAS ó ACELGAS FRESCAS O CONGELADAS, CARDOS Y PENCAS FRESCAS O CONGELADAS, ZANAHORIAS Y COLINABOS, FRESCOS. (LO QUE USEMOS EN FRESCO HABRÁ QUE HERVIRLO PREVIAMENTE)… 
  • ESPECIAS: PIMIENTA, PIMENTON, HIRBABUENA, PROVENZALES, CURRY, RAS AL HANOUT….
  • CARNES Y EMBUTIDOS (PREVIAMENTE PRECOCIDOS): CHORIZO, JAMON, MORCILLAS DE TODAS CLASES, COSTILLEJAS, MAGRO, TERNERA, EMBUTIDOS….

Y si no quiere ir por libre siempre podrá contar con nuestros starter para saborizar las olletas y potajes:

  • STARTERS BY FOODTOPIA: (EN TUBO): STARTER CHARCUTERO ASTURIANO, STARTER POTAJES, STARTER DE CUARESMA, STARTER MARINERO… 

En fin, tenemos olletas y  potajes BASE y olletas y Potajes  TERMINADOS. A su medida y conveniencia. Con pocos tubos básicos, multitud de platos. Y todo gracias a su toque personal, a su memoria mediterránea y a su sapiencia culinaria, poca o mucha. Lo importante es la recuperación de la cuchara, comer de cuchara, incluir cereales en estos plato; y recuerden: lo importante es comer bien, bueno, sano y barato; lo importante es durar mucho y en buenas condiciones.

Buen provecho.

Norberto Navarro

Foodtopía

2 Comentarios

Moisés García-Bueno Pérez

Buenos días. He escuchado en R3 a Jesús Pagán Durán, de FOODTOPIA y “me ha enganchado”. Os seguiré con mucha atención………… Hace mucho tiempo que me escandalizo del sistema de envasados de alimentos que nos ofrecen los supermercados: cada vez es más posible encontrase con un envase robusto y proporcionalmente pesado, y de plástico, conteniendo una “dosis” de 50 gramos de algún alimento. ¡Es bestialmente demencial!…, y lo peor es que a veces lo compro. Espero que algún día, más pronto que tarde, seamos capaces de hacer un reciclado REAL de esos plásticos, aunque sea para mezclarlo con hormigón y hacer pistas, o islas artificiales, o qué sé yo….. Pero, entre tanto, me felicito de tropezar con gente con ideas y tecnologías como las vuestras, apuntando a la búsqueda de soluciones económicas que nos permitirán una alimentación sana y equilibrada…….y solidaria, para todo el mundo. ¡¡ADELANTE!!, Gracias.
Un saludo cordial.
Moisés

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Foodtopia

Gracias a ti por tus gratificantes palabras. Sabemos que no estamos solos en esta lucha contra titanes y supersticiones alimenticias, solo necesitamos despertar más conciencias y movilizarnos en estos temas tan importantes para todos y que tanto daño causan al planeta.

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