La ciudad ecológica

Reykjavic (Islandia), Vancouver (Canadá), Växjö (Suecia) o Bogotá (Colombia), son algunos de los casos más conocidos de ciudades que han apostado por ser ecológicas. Sin embargo, aun tienen alguna pequeña mancha negra, el consumo de combustibles fósiles.

Pero existen 3 puntos del planeta cuyo objetivo se ha centrado en lograr la ciudad cuya emisión contaminante sea igual a cero.

Hablamos del barrio de Bedzed, en Londres, la ciudad de Dongtan, en China y sobre todo de Masdar City, en los Emiratos Árabes Unidos.

A pesar de haber sufrido algún retraso Masdar City (en árabe Fuente), quiere convertirse en una ciudad ecológica modélica, en 2025. Toda la ciudad funcionará únicamente mediante fuentes de energía renovables y consumirá la mínima cantidad de agua posible. Para conseguirlo, eso sí, se debe disponer de niveles altos de tecnología y voluntad.

La ciudad está siendo diseñada por el famoso arquitecto británico Norman Foster, las pretensiones son de conseguir alojar a 50.000 personas para la finalización del proyecto. Este proyecto es de iniciativa privada aunque esponsorizado por el gobierno del emirato. Si bien en el caso de Masdar City la voluntad nace de superar la no muy lejana falta de petróleo para exportar, eso no debería distraernos del logro final y de la mutación del negocio hacia un modelo responsable. Abu Dhabi, considera que es una buena manera de devolver al planeta parte del daño que está generando con la expulsión de dióxido de carbono que genera su actividad principal, la explotación del petróleo. Por tanto consideran que es lo mínimo que deben hacer promocionar y desarrollar la energía limpia para tener la conciencia tranquila.

Las claves han sido, están siendo y serán la automatización de la movilidad, potentes centrales de captación de energía solaradaptación arquitectónica al medio y maximización de la eficiencia de los recursos naturales.

A éste gran proyecto le falta un gran detalle y es ¿cómo piensan alimentar a los 50.000 habitantes que se calculan para 2015?.

Se prevee que prácticamente todo el alimento que necesitarán los afortunados y ecoamigables habitantes de Masdar City se provea a través de sus sistema de hortalizas urbanas ubicadas en los techos de todas las edificaciones que compondrán la ciudad donde compartirán espacio con miles de metros cuadrados de paneles para captar energía fotovoltaica.

Pero puestos a autoabastecerse y crear una auténtica red de consumo responsable, han de pensar en cómo conservar, cómo evitar el desperdicio de alimentos y cómo crear una comunidad de bienestar social a través de la comida. Para ello es indispensable que lleven a su utopía el camino de Foodtopia, que permitiría a sus habitantes un ahorro en tiempo y dinero, un ahorro energético en la industria y en las casas, una población anciana bien atendida y con independencia, una juventud sana y libre de químicos en sus alimentos.

Esperamos que ésta gran inversión acabe pensando en un futuro realmente sostenible y que empiecen por intentar ayudar a paliar no sólo los fatales efectos del petróleo, sino los causados por el sistema alimentario actual promovido en parte por éste uso indiscriminado del petróleo.

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