El agua embotellada

Investigadores del Centro Nacional de Aceleradores y la Universidad de Sevilla han analizado los niveles del polonio radiactivo 210Po en 32 marcas de agua mineral. Los resultados revelan que las concentraciones de esta sustancia nociva en algunas muestras superan más de 100 veces a las que hay en el agua del grifo, aunque siempre muy por debajo de los valores peligrosos.

El polonio-210 (210Po) se ha hecho popular por casos como la muerte del espía ruso Aleksandr Litvinenko, envenenado con este radionúclido altamente tóxico, y el del  histórico líder palestino Yasser Arafat, que pudo correr la misma suerte. Este isotopo se presenta de forma natural en pequeñas trazas en el agua, el suelo y la atmósfera, aunque cuando se acumula –por ingestión o inhalación– en distintas partes del cuerpo (hígado, bazo, riñones y médula) puede originar daños celulares.

Los resultados, que publica la revista Radiation Protection Dosimetry, muestran que las concentraciones de 210Po oscilan entre los 0,6 y 40 milibecquerelios (mBq) por litro. Esta cantidad es similar a la de otras aguas minerales europeas y quedan lejos de los límites considerados como peligrosos, aunque tampoco hay una legislación clara al respecto.

Aun así, el estudio confirma que la cantidad de polonio-210 en el agua embotellada es muy superior a la del agua del grifo, que en general no suele superar 1 mBq/L. La de Sevilla, por ejemplo, es 0,25 mBq/L.
El ingeniero químico Odin Ramos apuntó que existen aguas envasadas a las que le agregan químicos que pueden producir rinitis, hiperactividad e insomnio, además, en algunas aguas saborizadas, colocan un endulzante denominado sucralosa que es 600 veces más dañino que el azúcar blanca. Destacó que no es necesario hervir el agua del grifo porque antes ha pasado por la cloración que elimina las bacterias. Dijo que si las personas tienen alguna duda en cuanto al agua que sale del chorro lo mejor es colocar un filtro en lugar de comprar agua en botellas.”Somos susceptibles a un bombardeo de publicidad para generar la idea de que el agua embotellada es superior”, dijo.

El agua embotellada puede contener más bacterias que el agua del grifo, en algunas marcas supera los niveles permitidos por la ley, según una nueva investigación de los Laboratorios Crest. Los científicos canadienses encontraron que el 70 por ciento de las más populares marcas de agua embotellada tenían altos niveles de bacterias. El microbiólogo Dr. Sonish Azam, de Laboratorios Crest Canada, dijo que el agua embotellada no estuvo a la altura de sus pretensiones o la pureza que publicitaban. También añade que se deben imponer controles más estrictos a los fabricantes de agua embotellada y agregó: “No se espera que el agua embotellada esté totalmente libre de microorganismos, pero el nivel observado en los estudios es sorprendentemente alto… el consumidor asume que si el agua embotellada tiene un precio significa que es más pura y más segura“. El nutricionista Dr. Chris Fenn dijo que no había necesidad de beber agua embotellada en países como Reino Unido o Canadá porque la calidad del agua del grifo es muy buena.

Además del riesgo a la salud hay un enorme costo ambiental derivado de los plásticos usados en las botellas.

Imagen de Shutterstock

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